Ondinas o Hadas de los Ríos

Son de una gran belleza. Ondinas (femenino), Wallanos (masculino). Aman el agua y se encuentran en sus profundidades, dirigen grupos de Minutes, que trabajan continuamente, guiando el agua por su cauce natural y hasta su salida al mar.

Nereidas o Hadas del Mar

Nerenes (masculino), Ensines (femenino):
Son las que controlan las aguas del mar, sobre todo cuando hay tormentas, ya que sin su trabajo el efecto del agua en las costas sería devastador. Prestan gran ayuda al hombre, sobre todo en alta mar.
Miden alrededor de 5 cm. Permanecen 1 año en plano físico y 100 años en plano astral. Trabajan en grupos y forman dentro de éstos, sub-grupos. Tienen ya un poco de conciencia y forman parejas. En las parejas de los elementales se intercambian poder.

Silfos o Hadas del Aire

Wallotes (masculino), Arienes (femenino):
Son las que controlan los vientos. Así como en el agua, hay canales invisibles para nosotros que corresponden a los vientos.
Cuando el aire se descontrola y produce una tempestad, causa estragos no sólo para el hombre sino también para las hadas que trabajaban. Esto se produce cuando elementales de baja frecuencia vibratoria atacan por sorpresa y logran derribar a las hadas que estaban dirigiendo al viento.
Son las más grandes en estatura.

Salamandras o Hadas del Fuego

Farisilles (masculino), Shallones (femenino): 

Dirigen el elemento fuego; lo controlan. Trabajan durante las tormentas, tratando de orientar los rayos cuando se producen. Después de haber cumplido el período terrestre dentro de su línea, se transforman en :

Farrallis o líderes en su área; trabajan como maestros.
Aspiretes son los ejecutores de los planes elaborados; controlan varios elementos.
Hiarrus son como una especie de gobernadores; elaboran los planes a ejecutar.
Ra-Arus es la máxima categoría dentro de la línea de los elementales y sería la misma que dentro de los humanos tienen los arcángeles.

Lo más importante de todo esto es que el hombre debe darse cuenta que detrás de cada cosa hay corrientes de vida trabajando; si lográramos unirnos, cuánto más fácil sería todo.
En cada casa hay hadas trabajando con las formas de pensamiento nuestras; no entienden nuestro idioma, por lo tanto tratan cada masa de energía emitida por nosotros sin tener en cuenta su calificación.
Si en nuestra casa se mueven energías positivas todos los elementales y hadas que habitarán serán positivos sino atraeremos seres que correspondan a lo que emitimos.